Entradas

Aunque sea un sueño

Que sea… pues sea lo que sea Lo que el corazón diga que sea, Que sea tuyo y mío, sea nuestro. Que sea una imagen de armonía y sea… Que sea un deseo mágico e interno Y un hechizo que nos una en una estrella Pues, aunque olvidase sin quererlo en un instante, Sé que será porque quiero que sea. Y aunque el mundo sea más pequeño Cada día, aunque no quepa mi corazón En una voz que se ahoga en pasiones. Que sea mi garganta la que hoy se balancea Al soñar contigo, pues quererte, para mí, Es un sueño, que solo quiero que sea.

Mañanas en el tren

Veo cómo el sol se aleja, Cómo el cielo abre el día Y la luna en su efigie encierra Esa luz que en lo alto brilla. Veo cómo esas nubes negras De ayer a hoy cubren la cima De esa alba cumbre que refleja Sublime imagen de armonía. Mostrando está su gran belleza Y abriendo un arco floreado, Atráeme hacia sí con falso eco Volando voy entre cadenas Como mente volante al sueño; Como ave corriente hacia el ocaso.

Querida muerte: amor

Un bombín negro le cubre el cabello, Nublado como una tarde de otoño, En la espalda le rezuma el ingenio, Como a un bohemio en el barrio rojo. En la tez morena, un surco intenso, Se le desgaja al rozar sus ojos. En la cueva albar le brilla un eco Que retumba, inquieto, en su sofoco. Como un aedo, por ella, hambriento, Como un mendigo de amores torvos, Calló el caído en un silencio extremo Mientras buceaba en calimocho. Llorando en una esquina la esperaba, Ahogando el dolor, cantando acordes. Bajo un manzano amanecía al alba, Como un goliardo que se esconde. Flor que entre los dedos acariciaba, Rosa espinosa, luz de amores, Se encontraba inmersa en su mirada, Razón de amor, estrella del orbe. Como un autor, caudillo del hampa, Como un mendigo que, aún, responde Y escribe afectos a quien le odiaba. Hoy navega, esclavo, hacia el horizonte. Buscó en el amor desenfrenado Respuesta a aquella vida de penumbras. El reo, en las galeras de aquel barco, Funde su triste voz con la noche bruna. La ...

reyerta solitaria

Por los filos de aquellas palabras las heridas más sangrientas se revelan, flemas de ironía esputan sus entrañas, dolientes aún por la reyerta. Brillan a la luz de una navaja, tonos perdidos, voces muertas que en el silencio se resquebrajan, vagando más allá de aquella puerta. Rota, esclava de la angustia, fustigada, principios de retórica descompuesta. Hoy la vida se ha debatido a ultranza, solidificando aquella vieja apuesta. Las almas se retiran abatidas, acabadas. Las palabras ríen el sentido de esta ausencia y dicen en el tono más canalla que aún la esperanza acierta. Hoy el fénix ha llorado sobre una garganta que, doliente, acallaba en su respuesta. Resucitando estaba un sueño en su almohada, allí encontró el camino hacia su esencia. Pero más allá las voces no dicen nada, y arrastrando su cuerpo por la arena, las heridas rompen en lágrimas amoratadas que tiñen, por completo, los campos de mi tierra. Y porque no quiero más lucha de mesnadas y porque estoy harta de esta noche de hi...

Retorno a ti

Y pienso, Zade, que los sentimientos son alegres luces de tu sombra; y acepto que, cuando voy sin ti, no voy… No pienso, luego no soy. Porque en tus palabras mi amargura se esclarece como niebla que ciega a mi seso. Y pienso, que no pienso cuando voy sin ti y, luego, no soy. Me he parado ante ti para mirarme y encontrar aquellas luces disipadas que, tras tu sonrisa, se dibujan… Y encontré de nuevo mi semblanza alegre; recordé esa voz a ti debida, y volví a pensar, y volví a ser.

Juego de los cinco sentidos: Vista

La vista es el sentido más personal del ser humano porque, aunque, en un principio, todos deberíamos ver la realidad de igual manera, nuestra vista tiene la capacidad de mejorar o distorsionar las imágenes que percibimos a nuestro antojo. Por eso todo lo que nos rodea acaba cubierto de un halo subjetivo que nosotros extendemos y, quizás, sea por eso que mi último regalo sea este. ------------------------------------------------------------------------------------- El estilo de tu pupila es inquietante, Sencillo, callado, sostenido… No hace falta oírte si te miro, Porque no hay voz, que tu mirada acalle. La metáfora de tus ojos enardece Las pasiones que aclaman en el alma, Porque sentir en un segundo tu mirada Es como el sueño de vencer la muerte. Quiero mirarte y no perderme Quiero sentir que el mundo se rescribe En tus ojos cuando el sol despierta al alba. Porque no hay más luz que esa mañana, No hay más día y, al recordar tu efigie, Al pensarte, de nuevo, quedo ausente.

Juego de los cinco sentidos: Oído

El oído es, quizás, el sentido más subjetivo que el ser humano tiene. Todo, desde que tenemos uso de razón, tiene para nosotros un carácter opcional, pero sin embargo, la decisión radica, desde un principio, en el hecho de que queramos escuchar o no, lo que la sociedad en la que estamos inmersos nos ofrece. Escogemos la canción y las palabras exactas con el fin de que nuestro mensaje sea el más interesante y, consiguientemente, el más escuchado. Me encantaría haber encontrado la música perfecta para estas palabras, pero por más que intentaba vislumbrar los atisbos de libertad en unas notas, las palabras encarcelaban toda mi pasión entre sus letras. Por eso, preferí darles esa libertad de otra forma, procurando que esa parte de mi alma se alimentara del amor que esta soledad poblada regala… Sea quien sea la persona que lo escuche. ------------------------------------------------------------------------------------- Me gustas cuando callas y me escuchas; Cuando clamo en mi ala...