Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como la voz a ti debida

Retorno a ti

Y pienso, Zade, que los sentimientos son alegres luces de tu sombra; y acepto que, cuando voy sin ti, no voy… No pienso, luego no soy. Porque en tus palabras mi amargura se esclarece como niebla que ciega a mi seso. Y pienso, que no pienso cuando voy sin ti y, luego, no soy. Me he parado ante ti para mirarme y encontrar aquellas luces disipadas que, tras tu sonrisa, se dibujan… Y encontré de nuevo mi semblanza alegre; recordé esa voz a ti debida, y volví a pensar, y volví a ser.