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puñales momentáneos

Cambio ese puñado de personas por una carretera vacía y solitaria. Busco en el fondo de aquel camino el color de las luces de mil bares y vuelvo a recorrer el tiempo subrayado. Hoy han enloquecido los flexos de la noche, parpadeantes luces de vidriera gótica. Brillando, la luz sobre la sabana húmeda empapa en sudores impacientes que nos obligan a pensar. Trago con el caprichoso azar, y me encargo de aguantar sobre mi espalda las bandejas del fermento de esta vida. Sobre mi mano, la cruz de aquellas noches que aún no han querido acabarse. Agoto las apuestas, vuelco los bolsillos y solo guardo una última moneda. Espero que la suerte devenga la cantidad suficiente para hoy. No puedo perder otra partida Ábreme la puerta de este infierno, donde una vez me negué a entrar. Ábreme, que quiero endeudarme en razones, apostando por un dos de almas que se ha arrojado en el tapete. Déjame, amigo Don, que juegue hoy, que quiero perderme entre el olvido. Déjame, no hablemos más del futuro incierto q...

palabrerías de juego intenso

Me he cansado en el sendero de mi vida y, sentada, espero a ver si las llagas de mis pies se curan un poco para seguir caminando. Recurro la sentencia de que, descansar en el camino, no es correcto mas, si por esperar debo morir en este instante, prefiero morir imponiendo mi orgullo ante la suerte. No hablo, solo miro mis constantes pasatiempos como si nada. Me acerco al mundo, al camino; me levanto sospechando que volveré a quemar mis pies descalzos, sin embargo, cada vez encuentro menos causas que me lleven hasta el oscuro averno que me arrastraba. He despertado y menos mal que lo hice antes de caer rendida y no poder mirar de nuevo al cielo. Siento un pequeño halo quijotesco que se despierta en mi cabeza, pero no es locura, sino un pequeño fragor intacto que me lleva, que me anima el ánima para que saque el valor e, impacientemente, vuelva a resurgir de mis cenizas. Ahora apaciento mi mirada y, entre tanto, voy rescatando aquella sonrisa, aquella luz que me ha guiado. La que tantas ...

un lugar en nunca jamás

Salí de mí y el mundo se me venía encima, la gente me miraba y yo, como si nada, seguía mi camino solitario mientras echaba unas poquitas migas de pan para no perderme. Miré al cielo, pero solo vi unas nubes que, de vez en cuando, me saludaban a su manera. Miré todo lo que me rodeaba y solo alcancé a ver tres o cuatro árboles que custodiaban aquella explanada ingente a la que había llegado. De nuevo, miré al frente e intenté seguir mi camino, sin embargo, en el centro de mi senda se abrió una zanja que cortaba la llanura en dos mitades. No me hizo falta ni plantearme si podría cruzarla. La zanja se expandía hasta el horizonte abrasando el paisaje con un halo de desilusión, de sombras, de trastorno. Intenté rodearla, buscar un paso por donde cruzar pero, a pesar de todo, la zanja cada vez se abría más separando mi yo de mi ello. Volví a desandar lo andado y me senté en el punto donde había dejado mi camino. Crucé las piernas y, mientras apoyaba mi cara sobre las manos, el sol iba declin...

Y resultó que todo era mentira

Si nos damos un paseo por la Red y, sobre todo, observamos las noticias del día, podemos ver el culmen de la estupidez y la intolerancia. Después de muchos años en el Senado estadounidense, uno de los representantes más nocivos contra la homosexualidad ha sucumbido y se ha declarado gay. Esto ha sido un escándalo pero, a pesar de sus tendencias sexuales, no se ha retractado de ninguna de sus palabras pues, según él mismo ha comentado, quiere separar su vida pública de la privada. Bajo un punto de vista lógico esto pierde todo el sentido. En estos casos es cuando, de verdad, la hipocresía se desnuda ante el mundo y nosotros, como siempre, nos quedamos boquiabiertos. No quisiera ofender a nadie con esto pero me asquean tanto situaciones como estas, que no me queda más remedio que hablar y, por supuesto, criticar a esta clase de personas que se esconden tras una fachada encalada con una personalidad de farsantes y titiriteros. Quizás muchos quieran defenderlo con un trasfondo retórico ...

julieta ha muerto

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A veces me pregunto qué es lo que he hecho en otra vida para que esta me pague tan mal. Me pregunto si existió algún instante en que mi corazón enturbiase cada uno de sus sentimientos para que, ahora, me toque pagar este saldo tan ingente. Odio esa necesidad de pertenecer a otra persona, busco una autonomía casi perfecta pero parece ser que el mundo no piensa igual que yo. Intento sonreír de nuevo, olvidar aquel pasado obscuro que una vez me nubló la vista y, aunque a veces veo claros, la tormenta hace añicos cada rayo de sol que escapa de su celda. Parece que hay un dios carcelario y traicionero que, una vez más, intenta desterrar mis ilusiones y mis sueños. Esta vez, sin embargo, mi alma se ha cansado de esperar que ese dios muera y lo ha asesinado con sus propias manos. Odio esa necesidad que tiene el mundo de buscar en otros lo que cada persona tiene dentro de sí. Creo en el hombre como ser suficiente y me encantaría abrir los ojos para poder demostrarlo. A pesar de todo, parece qu...

Justicia del Latín: iustitia-ae

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Justicia: Parece que no, pero a pesar de que es un término abstracto, tiene un significado real dentro del ámbito social. La justicia se estudia, se crea, se destruye e , incluso, se puede mentar en muchas ocasiones puesto que es un término MUNDIAL. Me gustaría prestarle atención a su etimología, pero no creo que eso venga al caso con el hecho de que, una vez más, el mundo es injusto. Cansa ver cómo se utiliza el poder para favorecer a una parte del pueblo, mientras que otra, apoyada en una queja, se rebela en un instante que se ha dado por perdido. Es cierto pues, en el fondo, por más que se escuche la voz el poder supremo hace oídos sordos. Aún así vemos cómo la naturaleza misma devuelve siempre con la misma moneda. Si la comparamos con la realidad social, podremos observar que, una vez que el mundo ha sido sometido bajo el poder de " el más fuerte", las masas se rebelan frente a todo y el que una vez jugó sus mejores cartas, después padece. Hoy no hablo de política sino de...

A Vidal Alba de Diego, el hombre del sombrero

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Hoy ha sido un día bastante intenso ya que la realidad me ha vuelto los ojos y ha abierto un camino que jamás había imaginado. Casi caían mis lágrimas cuando he sentido su fuerza, una fuerza de espíritu que muchos querrían tener pues, a pesar de que a su cuerpo le falta un soplo de vida, es capaz de sonreír. He observado con interés cómo alguien que ha vivido tanto puede seguir enseñándote mil cosas en pocas palabras. "Es tan milagroso esto del habla, que hasta yo que soy un poco agnóstico comienzo a creer en Dios". Ojalá esto no fuera tan injusto... Siempre sufre el soñador y vive el que no lo merece, el que no aprecia su vida ni nada de lo que le rodea. Hoy he visto un sentimiento superior, una fuerza que ojalá no se extinguiera porque podría dar mucho más de lo que ya ha regalado al mundo. Debe de ser un hombre extraordinario, no lo sé a ciencia cierta, pero aseguraría que detrás de esa estampa débil, que apenas se sostiene, hay un luchador nato que quiere seguir con su vi...